No hay dos sin tres
Quedan escasas horas para la gran final de la Eurocopa. España llega con las fuerzas justas pero con la moral adecuada tras ganar su último partido en la tanda de penaltis. Italia, por su parte, llega más preparada físicamente y con la vitola de revelación del torneo. Serán noventa espinosos minutos para alcanzar la gloria, pero como dijo en su día Luis Aragonés, las finales no están para jugarlas, sino para ganarlas.
Ambas selecciones se conocen bien. Este será el segundo partido que enfrente a Italia y España, pues el primer choque del grupo C se produjo entre los de Prandelli y Vicente del Bosque. Las cartas están descubiertas, los modelos los conocemos y los onces iniciales son fácilmente pronosticables. Los dos seleccionadores serán fieles a lo que han hecho hasta el momento y salvo que alguno de los dos se guarde un as en la manga, veremos un partido parecido a lo que vimos hace apenas dos semanas.
España intentará llevar el control del encuentro, pero la revolucionada Italia hará cuanto esté en sus manos para convertir el típico monólogo español en un diálogo a dos voces. Cualquier otra selección hubiera aceptado el dominio de 'La Roja', sin embargo, laazzurra se revelará e intentará catalizar por las botas de Pirlo lo que sobre el guión tiene por obligación Xavi Hernández.
Definir quién llega con mejor estado de ánimo a la final es complicado. España no ha hecho una Eurocopa brillante en cuanto a juego, pero aún así ha sido capaz de llegar al último pulso invicta y con tan solo un gol encajado. Italia estuvo contra las cuerdas en la fase de grupos, pues de haberse producido el famoso biscotto entre España y Croacia Balotelli y compañía verían el partido de hoy desde el televisor. No obstante, no se dio el macabro pacto e Italia ha llegado a la final por méritos propios. Por haber conseguido quitarse de encima la losa del catenaccio que tanto le pesaba. Han eliminado a rivales de la entidad de Inglaterra y Alemania, por lo que la dosis de moral es incuestionable.
A un partido puede pasar cualquier cosa. A priori, tal y como aprovechó para decir Prandelli, España es la favorita, aunque también lo era Alemania para estar en la final y Low ya se ha vuelto con los suyos al país de Angela Merkel. La ventaja comparativa que tiene España, empero, es que está acostumbrada a este tipo de partidos. Y ya no solo con la selección española, sino cada uno de sus jugadores con sus respectivos clubes. Muchos de ellos han luchado por la Champions y las Ligas de diferentes países, llegando a finales como lo harán hoy. Nada es nuevo. Solo queda recordar el olor de la tensión previa para activar y engrasar la maquinaria. España es mejor sobre el papel, pero un exceso de confianza no será desperdiciado por los italianos.
Hay que rematar poniendo la guinda al pastel. Después de cuatro años en la cumbre del éxito, solo queda un último pasito para pasar a los anales del deporte rey. Nadie nunca ha conseguido la proeza de ganar Eurocopa-Mundial-Eurocopa. España tiene la oportunidad de oro. Posiblemente jamás volverá a ocurrir. Pero tranquilos, estos chicos no acostumbran a fallar. Ya nos dijeron que confiásemos en ellos. No podemos hacer lo contrario. No hay dos sin tres!
