Líder con apuros
Abandonamos, como queda reflejado en el artículo anterior, nuestro asiento en el Camp Nou por el del Santiago Bernabéu, por lo que el partido del Barça lo tuvimos que visionar a través de las imágenes de Canal Plus un cuarto de hora más tarde de comenzado el partido.
No hubo sorpresas en la alineación culé y descartado Puyol por sus problemas cervicales, los cambios se redujeron al descanso a Busquets que permitió el debut desde el inicio de Song y la nueva aparición de Cesc, esta vez en lugar del previamente homenajeado Iniesta por su galardón individual europeo.
El Barcelona fue de más a menos y ofreció una buena imagen en el primer tiempo dominando a placer a los valencianistas con presencia en el área ché, aunque gol llegaría desde fuera en un disparo diabólico de Adriano con la derecha desde una posición zurda. Es esta una de las novedades introducidas por Tito Vilanova, alternar el juego con disparos lejanos. Pudo Cesc sentenciar pero envió al palo una pelota que aguantó muy bien Alves.
En la segunda mitad el Barcelona alcanzó una posesión de balón alta 73-27 bajo la conducción impecable del extraordinario Xavi Hernández que dejó una jugada de espuela para zafarse de Guardado, pura delicatessem futbolística. Sin embargo, no llegaba el gol que hubiera puesto en franquía el marcador, pues en el inicio del segundo período un centro retrasado lo enviaba muy alejado del marco nuevamente Cesc. Como ocurre en estos casos con el marcador apretado, el rival busca sus opciones y el Valencia se fue estirando en el transcurrir de los minutos para llevar en aprietos a la zaga local. Una de estas jugadas acaba en la red, rematada la pelota por Víctor Ruiz. Tuvo suerte el Barcelona del meritorio acierto del linier que alertó de la posición antirreglamentaria del defensa en posición de delantero producida solo por centímetros. De ahí que, sin razón, el presidente del Valencia al comentar esta jugada alegara que “siempre pasan cosas jugando contra el Barça o Madrid”, copiando las palabras que relativas al equipo blanco pronunciara el jugador Albelda.
Cesc tuvo que ser sustituido recuperando su puesto Iniesta para dar mayor estabilidad al juego en la combinación con Xavi y con Messi que bajó unos metros. Este cambio reabre el debate sobre las prestaciones del arenyense con un discurso políticamente correcto, pero una realidad que marca la zozobra que pende sobre un fichaje carísimo que no logra adaptarse al patrón de juego blaugrana.
El Barcelona acabó pidiendo la hora y en los minutos de prolongación Víctor Ruiz, de nuevo en el área chica, marró una ocasión muy clara al rematar por encima del travesaño un balón franco.
El Barcelona aborda este parón liguero siendo líder solitario de la liga con el pleno de tres victorias. Ahora él éxodo masivo de los internacionales a la selección.
Vilanova desde una posición de tribuna, por su sanción, pudo tomar nota de las carencias del equipo para ensayar nuevas fórmulas. El Barcelona necesita estar a punto físicamente para provocar ese juego endiablado con alta velocidad de balón que desajusta las líneas de contención del adversario, sino se hace previsible.
En el Bar Restaurante madrileño, con lógica mayoría madridista, aceptaron los televidentes la victoria mínima del Barcelona, pero se quedaron con la mala suerte de “ese fuera de juego por los pelos”. Uno de la mesa de al lado se dirigió a mi para expresar: “Es que con el Barcelona siempre pasa igual”, para quejarse del acierto del árbitro. Me recordó las quejas de Mourinho sobre Guardiola sobre su reflexión en el gol bien anulado a Pedro en la final de Copa de Valencia.
